En un equipo no todas las personas tienen la misma influencia o autoridad ante los demás integrantes. Entender el juego de poder existente, así como buscar la manera de integrarlo y utilizarlo para el bien común, facilitará un buen uso del mismo.

Como comentábamos en los dos artículos sobre La gestión del poder en la organización, Julie Diamond (referente mundial en Trabajo de Procesos y creadora de la herramienta de diagnóstico DPI – Diamond Power Index®) define poder como la capacidad de impactar e influir en nuestro entorno.

Esta capacidad no viene sólo del hecho de ocupar una posición de más rango dentro de un equipo (poder posicional), sino que también tiene que ver con la capacidad de influir que se tiene por el hecho de saber más en algún aspecto, o por el hecho de tener más años de antigüedad en el equipo o en la empresa, o por el hecho de ser más hábil hablando en público (poder personal), por poner algunos ejemplos.

 

De esta manera podemos llegar a la conclusión de que todas las personas de un equipo tienen alguna dosis de poder, en algún aspecto, por encima del resto de colegas del equipo. Incluso la persona joven que acaba de aterrizar en un equipo puede llegar a tener el poder de disponer de una visión más fresca e independiente, cosa que sus compañeros y compañeros no poseen a ese nivel.

 

¿Qué poder tengo dentro de mi equipo?

Para entender que dosis de poder tengo yo, y el resto de los integrantes de mi propio equipo, tengo que reflexionar y hacer un diagnóstico basado en dimensiones como las siguientes:

 

  • 1- ¿Qué persona del equipo es el responsable jerárquico del resto?
  • 2- ¿Existe una persona “adjunta”, o de confianza, del responsable?
  • 3- ¿Qué persona del equipo es la más antigua dentro de la compañía?
  • 4- ¿Qué persona del equipo es la más nueva dentro de la compañía?
  • 5- ¿Qué persona del equipo es la más antigua en unirse a este?
  • 6- ¿Qué persona del equipo es la más nueva en unirse a este?
  • 7- ¿Qué persona del equipo tiene mayor edad?
  • 8- ¿Qué persona del equipo es la más joven de edad?
  • 9- ¿Qué persona del equipo es la más especialista en relación con los objetivos del equipo?
  • 10- ¿Qué persona del equipo tiene más capacidad de relación y conexión con el resto de las personas del equipo?
  • 11- ¿Qué persona del equipo tiene más contactos y alianzas con personas de otros equipos de la organización?
  • 12- ¿Qué persona del equipo tiene más liderazgo natural?
  • 13- ¿Qué persona dentro del equipo tiene más capacidad de análisis y resolución de problemas?
  • 14- ¿Qué persona del equipo es la más impulsora de nuevos temas y proyectos?
  • 15- ¿Qué persona dentro del equipo dispone de más capacidad de implementar y finalizar tareas?
  • 16- ¿Qué persona del equipo es la más creativa?
  • 17- ¿Qué persona del equipo es más visionaria y estratégica?
  • 18- ¿Qué persona del equipo es la más formada académicamente?

Estas son algunas de las dimensiones que otorgan más capacidad de influir e impactar dentro del equipo. El hecho de que en algunas de ellas se puede estar más bien situado, o situada, que el resto de las personas del equipo, conlleva una mayor responsabilidad sobre la forma en la que se ejerce dicho poder en el seno de las dinámicas del equipo.

¿Cómo usar mi poder dentro del equipo?

  • Honrar tu poder sin abusar del mismo. Quien sabe más de algo no se puede callar cuando se requiere su conocimiento. O quien tiene el rol de responsable jerárquico no puede dejar de tomar una decisión impopular cuando se necesita. Quien tiene una visión más fresca, por haber ingresado hace poco en el equipo, no puede callarse por miedo a meter la pata.

Estos son algunos ejemplos de como se deshonra el poder que se tiene en algún aspecto en cuestión. No usarlo cuando el equipo lo necesita es una falta de liderazgo determinada por la infrautilización de un recurso (influencia) que se tiene, y que no se está utilizando para el beneficio del conjunto del equipo.

Tener poder en alguna dimensión tampoco legitima a la persona a abusar del mismo. Esto, que puede resultar muy tentador para conseguir más, o ir más rápido, tiene un coste emocional muy alto que, a medio y a largo plazo, va a ocasionar que el equipo sea menos productivo y esté menos cohesionado.

 

  • Comprender e integrar el poder de los demás. “Ver” el poder que ostentan los demás en algún aspecto no significa caer en la sumisión o complacencia respecto a la persona que lo tiene. Más bien significa comprender que en este aspecto la persona en cuestión puede realizar una contribución mayor que el resto y, por lo tanto, es necesario respetar su aportación desde una visión positiva e inclusiva; eso sí, sin dejar de sugerir y aportar la propia visión al respecto.

 

  • Entender la dinámica de poder dentro del equipo. Para el buen funcionamiento del equipo se necesita tener una visión sistémica del mismo, tomando un poco de distancia, para poder interpretar el juego de poder que se da continuamente durante la vida de este.

 

Dejar de ver las dinámicas del equipo como actuaciones de individuos (personas físicas), para poder comprender las necesidades de los distintos poderes dentro del equipo (que motivan las acciones de sus integrantes), es un paso adelante para hacer un buen uso de poder, sin caer en su abuso o en su infrautilización.

Para saber más sobre la Inteligencia de Poder te recomiendo profundizar en el trabajo de Julie Diamond (https://diamondleadership.com).

 

Y si quieres conocerla, te animo a apuntarte a su workshop del próximo mes de julio en Barcelona.

¡Qué disfrutes y hagas un buen uso de tu poder dentro de tu equipo!

 

Enric Arola