Es una realidad que no todas las personas se sienten satisfechas a nivel profesional. Así como también es cierto que existen personas muy felices desempeñando su rol laboral. Pero ¿Qué es determinante para que las personas nos sintamos satisfechas al trabajar? En el presente artículo abordaremos el ciclo de la satisfacción profesional.
La satisfacción profesional podemos decir que está formada por dos variables:

  • Sentimiento experimentado por el hecho de realizar la función en cuestión dentro de la organización.
  • Ritmo de trabajo que vive la persona al llevar a cabo sus responsabilidades dentro de la empresa.

La combinación de ambas variables determinará nuestro grado de satisfacción profesional, lo que va a poner a prueba nuestro liderazgo personal más proactivo.

Fases del ciclo de la satisfacción profesional

La forma en la que estas variables se relacionan viene condicionada en gran medida por el momento en el que nos encontramos respecto a la relación profesional con la organización.

 

El ciclo de la satisfacción profesional Infografía

1.- Fase enamoramiento profesional
  • Sentimiento vivido:         ALEGRÍA
  • Ritmo de trabajo:             CÓMODO

Se trata del momento en el que se empieza un nuevo trabajo o proyecto profesional, o cuando el profesional consigue un equilibrio entre el fondo y la forma de su trabajo. En el primer caso, la ilusión inicial hace que se viva la experiencia de forma muy satisfactoria, y el ritmo de trabajo suele ser normalmente tranquilo al estar en fase de aprendizaje y de integración de nuevas responsabilidades. En el segundo caso, el profesional, a pesar de su experiencia y antigüedad, ha sabido encontrar un balance entre sus funciones (que disfruta) y el ritmo en el que las lleva a cabo (sostenibilidad física y mental).

 

2.- Fase máxima demanda profesional
  • Sentimiento vivido: ALEGRÍA
  • Ritmo de trabajo:  FRENÉTICO

Una vez pasa el tiempo en la posición, o desarrollando el proyecto, el/la profesional empieza a ampliar sus responsabilidades, así como las expectativas y demandas que la organización deposita en él o en ella. La persona normalmente sigue disfrutando de su trabajo, pero toma conciencia de la alta carga de trabajo que tiene que soportar. En esta fase vive la paradoja de disfrutar con lo que hace, pero no del ritmo en el que lo hace.

A menudo, se suele pensar que esta fase es la normal a nivel profesional cuando las cosas van bien, y se tiene suerte. Pero esto es un craso error. Un alto ritmo de trabajo constante y duradero no debe ser ni lo normal ni lo deseable.

 

3.- Fase encrucijada profesional
  • Sentimiento vivido:  DESCONTENTO
  • Ritmo de trabajo: FRENÉTICO

Si no se toman medidas para reducir el ritmo de trabajo vivido en la fase anterior, es posible que tarde o temprano lleguemos a la fase donde la satisfacción profesional toca fondo, ya que no sólo se vive un ritmo de trabajo frenético, sino que además esto causa un descontento progresivo sobre la situación profesional de la persona.

Cuando la persona, haciendo uso de su liderazgo proactivo, es capaz de volver a una forma de trabajar con un ritmo de trabajo aceptablemente confortable, conseguirá mantener su alegría al desempeñar su función, como ocurre en la fase de enamoramiento.

Si, por el contrario, su liderazgo es más reactivo que proactivo, y se permite (casi sin tomar conciencia) que el ritmo de trabajo le lleve al límite, es posible que la insatisfacción, sumada al ritmo frenético, empujen gradualmente a la persona a una desvinculación, primero emocional y luego física, de la organización o proyecto profesional.

 

4.- Fase abandono profesional
  • Sentimiento vivido:  DESCONTENTO
  • Ritmo de trabajo: CÓMODO

Es posible que fruto del descontento y alto ritmo de trabajo, la persona decida adoptar una actitud pasiva y reactivamente cómoda, en lugar de buscar un nuevo proyecto o destino profesional. En estos casos el profesional vende su felicidad profesional a cambio de seguir percibiendo su salario y beneficios laborales.

Es bueno, de vez en cuando, reflexionar sobre el momento de satisfacción que vivimos a nivel profesional. Es una forma para hacer un llamamiento a nuestro estilo de liderazgo más proactivo, que es el que nos guiará para conseguir disfrutar cómodamente de nuestro trabajo.

¿Y, tú?

¿En qué fase de satisfacción profesional te encuentras en la actualidad?

  • Fase enamoramiento profesional
  • Fase máxima demanda profesional
  • Fase encrucijada profesional
  • Fase abandono profesional

Y, por lo tanto ¿Qué decides hacer?

Enric arola