Estoy convencido de que el liderazgo tiene que ver más con un estado vital, que no sólo con unos hábitos de comportamiento. Estar liderando personas y equipos se requiere tener conciencia de estar también liderando la propia vida y, con ello, encontrarse en plena armonía y paz interior con lo que es importante para el propio líder. Liderazgo y felicidad son dos palabras que se complementan y retroalimentan, aunque en nuestro entorno a veces podamos ver lo contrario.

Se me hace difícil valorar el impacto como líder de un directivo o mánager de organización, sin considerar también su impacto fuera de su entorno corporativo. ¿Cómo es esta persona en otros círculos (familia, amigos, vecinos, asociaciones, etc.)? ¿Qué nos dirían estas personas de él o de ella? Esto también es liderazgo.

El liderazgo pues es algo integral que difícilmente podemos segmentar en áreas de actuación. Si en estos momentos pensamos en alguna persona (de nuestro entorno personal o público) que apreciamos por su alto nivel de liderazgo, con bastante seguridad nos daremos cuenta que es un ejemplo en todos (o en la gran mayoría) de roles de su vida.

Cuando esto pasa nos damos cuenta que son personas que han sabido encontrar su espacio y contribución en el momento que les está tocando vivir. Y que a demás han sabido entender de qué va esto de vivir en consistencia con uno mismo y con los demás. ¡Todo un camino por recorrer!

Si conseguir esto ya es meritorio en cuanto a nuestras esferas privadas, a nivel profesional esto aún es más retador. ¿Por qué? De hecho podríamos encontrar muchas argumentaciones o debatir mucho sobre el tema, pero para resumirlo diríamos que la libertad de actuación y el margen de maniobra están más limitados cuando nos encontramos dentro de una organización. Por descontado esto depende mucho de cada cultura de empresa, del tipo de tarea y del momento económico.

Cómo ser feliz liderando personas

Pero si queremos aumentar nuestra felicidad desde el lado profesional debemos conseguir altos niveles de satisfacción en las siguientes tres dimensiones:

  1. Tarea gratificante. Esto tiene que ver con disfrutar con lo que hago. Siempre van existir cosas que me cuesten o disgusten más de mis responsabilidades, pero se trata de tomar conciencia de cómo de feliz me hace mi trabajo en términos generales.

Las personas que, además, tienen responsabilidades sobre personas deben también disfrutar gestionando equipos, lo cuál no siempre ocurre. Existen muchos líderes que disfrutan de su trabajo casi exclusivamente por la parte técnica de sus funciones y no tanto por la parte de conexión y dirección de personas. Hace tiempo escribí este artículo que explica perfectamente lo que hace un técnico con piel de manager.

Te animo lector a que pares unos segundos de leer este artículo y reflexiones sobre tu Satisfacción Profesional respecto a la tarea que realizas en la actualiadad. Si un 10 es la satisfacción máxima, y un 0 la nula satisfacción, ¿Cuál es el número que te viene a la cabeza? ………

  1. Entorno afectivo. Se trata también de disfrutar de las personas con las que interactúo en mi día a día profesional. Es obvio indicar que la relación con el jefe inmediato va a determinar un alto grado de mi satisfacción profesional. ¿Es ésta una persona que me valora, desea mi crecimiento profesional, y le interesan mis inquietudes personales? Si te interesa saber cómo fomentar una cultura de liderazgo en una organización lee este post.

Pero también será determinante la relación con los otros miembros de mi equipo, u otras personas de la organización con las que pueda tener un contacto más o menos frecuente. Según el sector o puesto de trabajo, las relaciones con los clientes o proveedores también determinarán mi satisfacción profesional.

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Cuando durante una sesión de coaching un directivo me dice aquella frase tan recurrente de: “En el trabajo no vengo a hacer amigos”, me hace pensar en su nivel de satisfacción respecto a su entorno afectivo. Todo y entender su afirmación, un persona satisfecha con su entorno es aquella que no limita su nivel de interacción con los demás, y está abierta a explorar cualquier nivel de confianza con los demás. De hecho son muchas las personas que tienen grandes amistades trabajando con ellas. Cuidado con la harmonia artificial porque se camufla muy bien. Echa un vistazo a este artículo donde explico qué es la harmonia artificial en el equipo y cómo desarticularla.

Para otro momemento a reflexionar sobre tu Satisfacción Profesional respecto a tu entorno afectivo (10-máxima / 0-nula). ¿Cuál es el número que te viene a la cabeza? ………..

  1. Seguridad percibida por el futuro. A parte de la satisfacción por la tarea que se realiza y por el entorno afectivo, también será determinante la sensación, por parte del profesional, de que la situación armónica y gratificante que se vive a nivel profesional va a continuar.  Puede gustarme lo que estoy haciendo, y con quien lo estoy haciendo, pero saber que esta situación tiene fecha de caducidad, por motivos internos o externos a la compañía, me va a influir en mi satisfacción profesional.

Todos sabemos que a nivel profesional, y más ahora que en el pasado, nada tiene pinta que dure para siempre, pero sí que necesitamos “creernos” y “vivir” una cierta sensación de estabilidad. Esto nos da tranquilidad para centrarnos en nuestras funciones de una forma más creativa y proactiva.

Reflexiona también unos segundos sobre tu Satisfacción Profesional respecto al futuro percibido (10-máxima / 0-nula). ¿Cuál es el número que te viene a la cabeza? ………..

Para finalizar te adjunto un link a un vídeo sobre “satisfacción profesional”. Todo un clásico del cine.

¡Qué seas feliz trabajando!

Enric Arola