Los que tenemos niños en casa hemos llegado a aprender, no sin muchos errores y montañas rusas emocionales, que una de las claves de la maternidad o paternidad es la de mantener el equilibrio entre hacer de “madre/padre” y hacer de “mamá/papá”. Hoy escribo sobre la tensión creativa en el equipo.

Como te comentaba, cuando somos padres y madres tan necesario es “empujar” para exigir lo mejor de cada uno, como “sostener” para acompañar durante el dolor o jugar a lo que se tercie.como crear la tensión creativa-enric-arola

En esta misma línea el líder de un equipo debe también conseguir este equilibrio durante su intervención. Peter Senge definió como tensión creativa el impulso que nos hace saber cómo salir fuera de nuestra zona confort a otra dimensión más desconocida por nosotros (y por ello incómoda) pero que nos acerca a nuestra visión u objetivo final. El líder debe construir un entorno y unas dinámicas que aporten esta tensión creativa a los integrantes del equipo.

Para ello será imprescindible trasladar a éstos la plena responsabilidad sobre su desarrollo. Existe una serie de elementos que favorecen esta asunción de responsabilidad por parte de los miembros de un equipo.

¿Cómo crear tensión creativa en el equipo?

  • Establecer un plan de acción para crear tensión creativa en el equipo. Uno de los errores de muchos equipos es el de no disponer de un plan de acción, con indicadores concretos y medibles, que muestre la evolución del desarrollo o crecimiento del mismo. No se trata, pues, de medir sólo la productividad o resultados obtenidos, sino también chequear de forma regular como va evolucionando como equipo de alto rendimiento. 

Así pues hay que medir de forma regular no sólo el “qué” conseguimos, sino también el “cómo” lo conseguimos. Este plan debe estar confeccionado por sus integrantes y ratificado por la totalidad.

  • Asignar la figura del “observador” de la tensión creativa en el equipo. La responsabilidad dentro de un colectivo se puede diluir si no se establece claramente un sistema garante de la presencia de esta tensión creativa. Para ello será importante que exista un miembro del equipo que se haga cargo de esto. Esta persona deberá “provocar” al sistema cuando sea necesario para que la tensión creativa deseada por el equipo esté presente, sobretodo en los momentos donde éste “se la juega”.

En función del equipo y de su naturaleza se decidirá si el rol recae siempre en una misma persona o va rotando entre los distintos miembros. Lo realmente importante del rol es la actitud motivadora y inspiradora del mismo, y no sólo las acciones que acabe realizando.

  • Realizar un seguimiento estricto de la tensión creativa en el equipo. Como bien indica el dicho, no hay mejor plan que el que se ejecuta. Es por ello que el plan de acción para generar tensión creativa deberá chequearse de forma periódica y sistemática para comprobar como se van cumplimentado sus indicadores. Será clave para el equipo realizar reuniones regulares (aunque sean breves) para hablar únicamente de cómo pueden seguir desarrollándose como conjunto, aumentando su productividad y positividad, factores clave para crear tensión creativa.

Normalmente los equipos sólo realizan reuniones operativas y pierden la oportunidad de ajustar mecanismos internos que les haga ser incluso más productivos en el futuro. La primera regla de la productividad te ayudará a mejorar.

  • Compensar la energía durante el proceso productivo del equipo. Tan necesario es apretar al equipo como darle cobijo y ofrecerle aire. El líder debe tener un buen olfato para saber cuando toca cada cosa. Este es uno de los aspectos más complejos del liderazgo, ya que lo que ahora es necesario para el equipo puede dejar de serlo en unos días, o incluso horas. Ser flexible a estos movimientos del sistema y no aferrarse a ninguna agenda o regla estática serán piezas clave para el líder. En todo caso éste debe estar alerta a las detonaciones emocionales, o a lo que llamamos el campo emocional, para ver que es más procedente en cada momento. Algunas maneras de hacerlo son:
  1. De vez en cuando, y durante alguna reunión del equipo recordar la necesidad de mantener un equilibrio entre las dos energías: empujar-sostener, sondeando lo que se necesita más en cada momento.
  1. Durante un proceso o situación trascendente para el equipo pedir a sus integrantes que valoren el grado de tensión creativa que se está viviendo y cuál es su impacto en el equipo y fuera del mismo. Una sencilla forma para fomentar la reflexión en esta dirección es preguntándoles que valoren el cómo lo están viviendo expresando una puntuación entre el “0” (tensión desequilibrada, en exceso o ausencia) y el “10” (tensión ajustada e integrada). Animar a la reflexión en este sentido hará fortalecer la co-responsabilidad de todos los miembros ante su desempeño común como equipo.
  1. Ante algunas muestras de bloqueo del equipo por exceso de “tensión”, aflojar y procurar momentos de distensión y reconocer el trabajo y progreso conseguidos por el mismo. Una manera de hacerlo es que el equipo acuerde de forma consensuada, antes de iniciar un proyecto importante o una situación retadora, como van a celebrar o que premio se van a dar, si consiguen unos resultados exitosos.

Enric Arola